Malformaciones uterinas

Las malformaciones uterinas congénitas se definen como anomalías estructurales del útero resultantes de alteraciones en la formación, desarrollo o fusión de los conductos de Müller durante la vida fetal. Aunque suelen ser asintomáticas, su importancia radica en que están presentes en un alto porcentaje de mujeres con abortos de repetición y fallos reproductivos, asociándose también a partos prematuros y malposiciones fetales.

Tipos de malformaciones uterinas

Existen diversos tipos según su origen embriológico, destacando el útero septo o tabicado (la anomalía más común), el útero bicorne, el didelfo, el unicorne, el arcuato y el útero en «T». La histeroscopia es la técnica de elección para su diagnóstico definitivo, ya que ofrece una visión directa y real de la cavidad. Mediante la cirugía histeroscópica, es posible realizar una metroplastia para corregir estos defectos, restaurando la morfología uterina y elevando las tasas de partos a término hasta en un 80 %